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por María Carmen Buelga Otero

La etimología de la palabra emprender, proviene del latín: tomar, esta fue definida por primera vez en el Diccionario de Autoridades de 1732 y la definía, como la persona que emprende y se decide a hacer y ejecutar con valentía y empeño, alguna acción considerada importante y ardua.

Por ello, el término emprendedora deriva del vocablo castellano emprender, y es así que en la concepción moderna, éste pasa a ser, una tomadora de riesgos económicos y una innovadora.

Hay en la persona emprendedora una actitud de creación y exploración de distintos ámbitos, con capacidad de introducir cambios e innovaciones que modifican algún área de la economía, el mercado o la sociedad y no necesariamente guiados por la ganancia.

Una emprendedora es aquella capaz de superar las resistencias, plantear la innovación en los procesos establecidos y sentirse una creadora, con un espíritu ingobernable que genera grandes cambios al identificar una oportunidad.

Si bien, en general se emplea este término para designar a la persona que organiza una empresa o inicia un proyecto propio, queremos ser más profundos al describir a una emprendedora. Es importante resaltar los valores que impulsan a esa persona a enfrentar los desafíos, buscando información, formación y así minimizar los riesgos.

En 1964 Peter Drucker describió que “una emprendedora busca el cambio, responde a él y explota sus oportunidades. La innovación es una herramienta específica de una emprendedora, por ende, una emprendedora efectiva convierte esta herramienta en un recurso”.

La emprendedora es una creadora, y ésta es una de las actividades humanas más importantes, genera una cadena de transformación en las actividades sociales, culturales y económicas. Posee la capacidad de ver oportunidades que mejoren la calidad de vida y agreguen valor al conjunto de la sociedad.

Esto resulta de pensar que una emprendedora, no sólo realiza sus acciones en el área económica, también, en la cultura, en la sociedad y es capaz de transformar las actividades, comprometer a otros en proyectos exitosos, no exentos de esfuerzos, trabajo, dedicación y sobretodo constancia.

Consideramos que el concepto de emprendedora, está unido a la idea de innovación y riesgo, ella, cree en sus ideas, es capaz de llevarlas a cabo y materializa sus sueños.

A posteriori pueden surgir otras que adoptan estas innovaciones y también asuman riesgos, pero en el estricto sentido de esta concepción, son mujeres que siguen el camino explorado, construido y proyectado por otra emprendedora.

La persona emprendedora es la que tiene la actitud y aptitud que le permite Ser Emprendedora para Emprender nuevos proyectos, avanzar siempre más allá de donde ha llegado, y es, lo que hace que constantemente esté en la búsqueda de nuevos logros, siendo la superación su meta.